lunes, octubre 08, 2007

ESTIMADO AMIGO CANDIDATO:

ESTIMADO AMIGO CANDIDATO:
Por Jorge Molina I.
Abogado
Lo que va, son algunas ideas que, a mi entender, constituyen el bagaje necesario y conveniente para la comuna, que debe reunir el postulante a la alcaldía de Chillán.
Entendemos que el futuro alcalde ha de tener una mirada señorial y sin horizonte para el futuro de la ciudad, esta no es tarea para mentes de despacheros antiguos, ni para ignorantes, ni saltimbanquis, pero tampoco para inmortales. La ciudad terminará con la historia y, las autoridades municipales son efímeras.
Así entonces, esa mirada amplia impone una gran atención al pasado, en donde está el alma de la ciudad y una fervorosa y arrogante mirada hacia el futuro, actitudes en las que no cabe la tibieza, ni las pequeñeces.
Debemos comenzar señalando un factor relevante: el progreso de Chillán está físicamente ligado al de Chillán Viejo y, viceversa. Se trata de ciudades hermanas e inseparables, que comparten su historia y que, por lo tanto, tienen el imperativo de planificar conjuntamente el futuro, que va desde las obras públicas hasta los eventos cívicos, culturales o patrióticos. A manera de ejemplo, las celebraciones del 20 de Agosto debieran hacerse en colaboración, únicamente en Chillán Viejo, lugar de nacimiento del Padre de la Patria; serán propios de Chillán, actos públicos, como el aniversario de su fundación y otros. A estos respectos creemos que las emulaciones serán, cuando menos, estériles, si no dañosas.
Específicamente, el candidato debe ser capaz de abundar, tanto sobre el proyecto futuro de ciudad, como sobre las contingencias actuales que requieran corrección, anulación o perseverancia, expresando en su caso, la manera de abordarlas.
Dentro del marco señalado el futuro alcalde debe estar preparado para contestar, circunstanciadamente, sobre los temas más relevantes, de la contingencia diaria de la ciudad y de comuna. Su respuesta ha de ser comprensiva de proyectos a largo y mediano plazo y de tareas inmediatas cuando se trate de asuntos urgentes, novedosos e interesantes. Por ejemplo:
Uno.- Basura. Debe estar enterado de la situación actual, es decir, del contrato que esté en vigencia, su plazo de duración, sus falencias jurídicas, su concreción en la realidad; deberá contestar sobre situaciones puntuales, como el destino de las baterías, aceites, químicos, envases usados peligrosos, vidrios, residuos metálicos. Y, cuando menos, debe esbozar un proyecto de reciclaje.
Dos.- Contaminación del aire.- Debe saber como medirla, cuales son las zonas más afectadas, cual es el principal agente que la produce y, cual es la solución, especialmente, para los barrios periféricos, en que vive la gente más modesta.
Tres.- Plano Regulador.- De aquí debe salir el ordenamiento estricto de la ciudad, sobre todo en su extensión y en la especificación y destino de sus diversas zonas, ha de atenderse a la edificación en altura, a los incentivos para ciertos proyectos de ciudad – bulevares al interior de las manzanas – la vialidad, la estética – léase cableado subterráneo, etc.
Cuatro.- El Patrimonio Cultural.- En que consiste y por donde irá su desenvolvimiento futuro.
Cinco.- La Participación Ciudadana.- Comienza con la información de los grandes proyectos, para concluir con la evaluación colectiva que devendrá en su aprobación, modificación o rechazo.
Seis.- Los Proyectos de Mayor Envergadura.- Se trata de tener opinión sobre ciertos proyectos de largo aliento, como la licitación de Las Termas, el destino del posible préstamo de US$ 20.000.000, a otorgar por el BID, la erradicación de la cárcel y construcción dentro de esos terrenos de todos los edificios necesarios a la judicatura, desde la Corte hasta los Juzgados de Policía Local, Fiscalía, Defensoría y demás, a fin de que todo esté dentro de ese futuro complejo; remodelación de la Avenida O”Higgins, pasando por los desatinos más negativos: la antena que afrenta a la Catedral y por ende a la ciudad, el empedramiento del Estero Las Toscas que no es más que un asco de onerosa mantención, el Paseo Peatonal y su ampliación; la incapacidad de dar solución al problema eterno de un Teatro Municipal, más de sesenta años en obra gruesa, los nudos viales de la avenida Collín, con calles 18 de Septiembre y Pedro Aguirre Cerda, de la entrada a la Villa Emmanuel, de los colegios en la avenida P. Hurtado y otros, la entrega de bienes nacionales al uso privado. Sin olvidar la necesidad de alcanzar la alternancia en la Dirección de Obras Municipales.
Todo lo anterior debe llegar al público en forma asimilable – esto es, inteligente – Y, en la manera de hacerlo, encontrarán los electores un muy buen indicio en el momento de emitir su voto.

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